Hasta el momento, se habían congelado espermatozoides y embriones, pero nunca óvulos, que son la parte femenina. La parte femenina y la parte masculina forman el embrión, que es una entidad diferente. La congelación de óvulos puede favorecer a mueres que puedan tener cáncer y que tengan que someterse a una cirugía agresiva que puede hacerles perder los ovarios. Si se congelan sus óvulos y supera la enfermedad, puede tener hijos. Hay mujeres que tienen una menopausa precoz a los 35 años o que llegan al final de su vida reproductiva pero quieren tener un hijo.